Seguidores

vasos vacios

lunes, 19 de abril de 2010

¿QUE PASA CON LOS ESCRITORES DE MI PUEBLO?





Las tardes de mi ciudad son ventosas y cuando te vas por sus calles, tratas de apegarte bien a la pared, aunque si hubiera un terremoto, lo más probable es que no fueran ventosas sino calamitosas.
¡¡Vamos ciudadanos a empezar esta semana trabajólica en las esferas del trabajo, afortunados ustedes!!
Y los que puedan asistir a sus sectas, para intercambiar opiniones que no serán tales, los intercambios digo , pues a la salida se irán más certeras en lo original, aplicándose a Coelho en gotas, a Brian Weiss en pomada, o las fricciones de Stephanie Meyer.
¿Pero, qué pasa con los pobres escritores de mi pueblo?, que se han quedado mirando desde la orilla las embarcaciones de la regata, a las cuales se les ha atendido a cuerpo de rey, y ellos en cambio, juntando moneda sobre moneda para irse a la imprenta del iraní o hindú o que se yo, y pedirle porfa, que les baje el precio por unidad del librito, “aunque se mande un errorcito, total, este año lo tengo que sacar…”
¿Qué pasa con los escritores de mi pueblo, que se reúnen, los martes acá, los miércoles en Quilpué y los jueves en el Cerro Castillo, y que cual verdaderas sectas herméticas adoran a la madre literatura, hasta con cocktails pagados de su bolsillo?
¿Qué pasa con los escritores de mi tierra que se pelean una columna en un diario y con copyright incluído, mientras el Dire cuenta los ingresos por publicidad, y si quiere se va, ya vendrá otro….?.
¿Qué pasa con los escritores de mi pueblo, que entrando el otoño se calzan sus jockeys y van en diásporas hasta liceos jais o escuelitas municipalizadas para en secreto transmitirse poemas iniciáticos y relatos nonatos?
¿Y qué pasa con los escritores de mi pueblo que pagan talleres de su bolsillo para limar sus estilos ante tanta idea que les brota con la intención de hacerla cuento?.
¿Qué pasa con los escritores de mi pueblo arrinconados en un stand de una feria librera, cuando los empresarios, que se vienen a dar una vuelta desde Santiago, los acribillan desde lejos?.
Así es la vida Venancio, y que bueno que exista el cielo, me alegro que exista, pero parece que el lugar para los escritores chilenos por decreto, es el infierno.

1 comentario:

  1. La verdad amigo es que se trata de un grande que está empezando, eso es usted.

    ResponderEliminar